1)
Es la voluntad de Dios que muera el humano Hebreos 9:27; Génesis 3:19
2)
La muerte de los santos es comparada con un sueño Juan 11:11-14; Hechos 7:60
3)
Las personas después que han muerto, ya no tienen más acción en el mundo de los vivos Eclesiastés 9:5-6
4)
El Espíritu de los que mueren queda aquí mismo en la tierra Eclesiastés 3:19-20; Eclesiastés 12:7; Job 7:7; Génesis 35:29
NOTA)
La Palabra “espíritu” usada en estos textos es traducida de la Palabra hebrea “ruach”, que significa: aliento, aire o soplo de vida, el cual queda dentro de la misma atmósfera de la cual nosotros respiramos.