Esperamos que esta lección, sirva para que usted como creyente deseoso de obtener su salvación, su relación con Dios sea más estrecha. Por la Palabra de Dios, sabemos que quien santificó a éste día fue el mismo Creador, y no encontramos en la Palabra de Dios en las Escrituras del Nuevo Pacto un solo versículo en el cual se haga ver que esa santificación y esa bendición se le fuera quitada, Génesis 2:1-2. El sábado fue señalado como día de reposo dentro de los Diez Mandamientos que Dios dio a su pueblo. Éxodo 20:1-17. Nuestro Señor explicó que el sábado fue hecho por causa del hombre, Marcos 2:27-28; y él como hombre cuando estuvo en la tierra también lo guardó. Lucas 4:16. Por lo tanto nosotros al hacer pacto con Dios, debemos reconocer la santificación y bendición de ese día para dedicarlo a Dios, Isaías 58:13. En los puntos siguientes se explica la forma de cómo santificarlo:
a) No ocuparse en trabajos remunerados (Pagados)
b) No ocuparse en trabajos o entretenciones materiales
c) No dedicarse a las diversiones o paseos
d) No hacer viajes con propósitos de paseo
e) No hacer compras que estén fuera de necesidades impredecibles
f) No dedicarse al aseo general de la casa
g) Generalmente el tiempo debe dedicarse a la asistencia del culto
h) Puede dedicarse a visitar enfermos o a la evangelización
i) Si no es posible salir de casa debe ocuparse el tiempo orando y leyendo la Palabra de Dios